Los creepypastas son pequeños cuentos cortos de terror que se han vuelto muy populares en Internet desde finales de la década de 1990. Son pequeñas narrativas, generalmente anónimas y un poco fantasiosas, que se asemejan mucho a las leyendas urbanas. Es por eso que los autores de estas historias son en su mayoría desconocidos. En respuesta a la creciente demanda y a las numerosas peticiones de nuestro público, el equipo de Misterio tv ha traducido muchas de estas historias al español.
Esta categoría del sitio está reservada por lo tanto para los creepypastas, pero también para las historias de miedo y otras historias ficticias que sólo están destinados a entretenerte como usuario. Es importante entender que, a diferencia del resto del sitio, esta sección no presenta historias totalmente verdaderas, sino sólo textos de horror y miedo. También te recomendamos visitar nuestra sección de videos de terror.
2) Indica el número de los sustantivos que subrayaste en la actividad 1 colocando S (singular) o P (plural).
3) Pasa los siguientes sustantivos a singular o plural según corresponda:
Pez______________________
Ají_______________________
Camión___________________
Luces____________________
Aires_____________________
Café______________________
Maniquíes_________________
Cruz______________________
Felicidad__________________
Alcohol___________________
Sofá______________________
Nueces____________________
4) Completa con los sustantivos en femenino o masculino, según corresponda.
Emperador_______________
Mujer___________________
Gallo___________________
Príncipe_________________
Señora__________________
Heroína_________________
Caballo_________________
León___________________
5) Marca los sustantivos del siguiente texto. Indica el género y el número de cada uno.
El pastor mentiroso
Un pastor que apacentaba sus ovejas en la montaña pedía socorro a los labradores de los campos vecinos gritando que venía el lobo. Pero, cuando acudían en su ayuda, encontraban al pastor riendo de su propia broma. El pastor repitió esto varias veces, y los labradores ya conocían la burla.
Un día, el lobo efectivamente apareció y atacó su rebaño. Entonces, el pastor pidió auxilio con grandes gritos, pero los ladradores, pensando que se trataba de otra burla, no lo socorrieron.
Al leer el cuento, subrayar las palabras que integran la cadena léxica de caballo.
El protagonista de "Quirón" siente una especial atracción por los caballos. ¿A dónde lo conducirá esta pasión?
Desde muy niño Quirón admiró la belleza de los caballos. Los veía galopar por la llanura, y el alma se le iba por los ojos como si también ella galopase lejos de las casas. Si tocaba el anca o el cuello de algún caballo manso, le decía ternezas con la mano, si ofrecía azúcar, se le estremecía de placer cuando el belfo blando del caballo se la tocaba. Hubiera querido hablar con el caballo, y trataba de comprender su lenguaje: el piafar, el relinchar, el temblor de la piel, el revolcarse por el polvo, el movimiento de las orejas y la cola, el modo de beber y de comer. Pero comunicarse con él no podía: en cuanto hundía su vista en los grandes ojos oscuros del caballo ya se sabía rechazado. Una mañana los padres lo encontraron dormido sobre la paja del establo, al lado de un zaino ciego: había pasado toda la noche acompañándolo. Otro día los padres lo ayudaron a que montase en pelo sobre una jaca, y aprendió a no caerse. Así creció, hasta que, ya hecho un hombre, quiso domar un potro. En medio de un horizonte redondo -verde, azul- aquello fue una fiesta de curvas en que el aire corcobeaba. El jinete se fue absorbiendo al potro. Un hombre y un caballo, un hombre-caballo, un hombre con un caballo dentro. Y de pronto, sin haber desmontado, se encontró caminando por el campo, sólo que ahora caminaba en cuatro patas. El centauro Quirón quiso decir algo y relinchó.
Enrique Anderson Imbert
RESPONDER:
Oralmente:
1) ¿Conocen alguna película en la que una criatura sobrenatural (un fantasma o una persona que ya haya muerto) aparezca, de pronto, en un mundo parecido al nuestro? Cuéntansela a sus compañeros.
Comprensión:
2) Relee las palabras de la cadena de caballo que subrayaron: ¿por qué les parece que hay tantas palabras de esta cadena?
3) Subrayar la información que consideren más adecuada para explicar el final del cuento.
Quirón domó al caballo.
Quirón se transformó en caballo.
Quirón era un caballo.
4) ¿Cómo es el lugar en que transcurre la historia de Quirón? Marcá en el texto las referencias al lugar, los elementos que rodean al niño y a sus familiares.
5) Señalá en el texto la parte en que aparece el elemento fantástico: ¿qué es lo raro?
___que a Quirón le gusten los caballo.
___que Quirón se transforme en centauro.
___que Quirón dome un caballo.
Para opinar:
6) "Quirón" comienza narrando el gran afecto que siente un niño por un animal: ¿qué importancia tienen los animales en la vida de los chicos?
1) Lee el siguiente texto explicativo y luego subraya las ideas principales:
Productores, consumidores y descomponedores
Las plantas, gracias a su capacidad de obtener energía de la luz, producen su propio alimento. A diferencia de los animales, no necesitan alimentarse de otros organismo. Por eso, dentro de los ecosistemas, reciben el nombre de productores. También se las conoce como organismos autótrofos, que significa " que se alimentan de ellos mismos".
Los animales no son capaces de realizar la fotosíntesis, pero necesitan nutrirse como todos los seres vivos. Como no son capaces de producirlos, deben obtener los nutrientes de las plantas o de otros animales. Por esta razón, se los llama consumidores o heterótrofos que significa "que se alimentan de otros".
Entre los animales, los que se alimentan de plantas son herbívoros y se los llama consumidores primarios. Los que se alimentan de otros animales son carnívoros y reciben el nombre de consumidores secundarios. A los predadores, que se alimentan a su vez de otros carnívoros, se los llama consumidores terciarios o cuaternarios.
2) Indica el tema y completa los subtemas del texto.
3) En la carpeta, copia las ideas principales.
Escribí el resumen conectándolas.
4) Relee el texto resultante. Verifica que, en el resumen, la información esté presentada en forma clara y correcta.
...composición literaria breve en la que los personajes son animales, y siempre finaliza con una moraleja.
...extensa y compleja narración, en donde sus tramas son variadas.
...narración que explica la existencia del ser humano y la de los fenómenos naturales.
Los personajes generalmente son...
...personajes cotidianos.
...seres sobrenaturales o extraordinarios.
...animales con características humanas.
En sus inicio fue trasmitido de manera...
...escrito.
...oral.
...oral y escrita.
Antiguamente, ¿de que manera era utilizado el mito?
Como forma de entretenimiento.
En realidad, no era utilizado para nada en concreto.
Como forma de control.
¿Los mitos formaban parte de qué sistema?
Del sistema religioso de una cultura, el cuál afirmaba que todos los mitos eran verdaderos.
No formaban a ningún sistema.
EL MITO DE PROMETEO:
Cielo y tierra habían sido creados; el mar se mecía en sus orillas y en su seno jugueteaban los peces; en el aire cantaban, aladas, las aves; pululaban en el suelo los animales. Pero faltaba aún la criatura en cuyo cuerpo pudiera dignamente morar el espíritu y dominar desde allí todo el mundo terreno. Apareció entonces en la Tierra Prometeo, vástago de la vieja estirpe de los dioses que Zeus destronara, hijo de Japeto, que lo era de Urano, nacido de la Tierra, dotado de gran ingenio. Bien sabía éste que en el suelo dormitaba la semilla del Cielo; por eso tomó arcilla, la humedeció con agua del río, la amasó y modeló con ella un ser a imagen de los dioses, señores del Mundo. Para animar este amasijo obra de sus manos, pidió a las almas de todos los animales cualidades, buenas y malas, y las encerró en el pecho del hombre. Entre los Olímpicos tenía una amiga, Atenea, diosa de la sabiduría, quien, admirada de la obra del hijo del Titán, infundió en la figura semianimada el espíritu, el hálito divino.
Así nacieron los primeros hombres, y no tardaron en multiplicarse y llenar la Tierra. Durante largo tiempo, sin embargo, no supieron cómo servirse de sus nobles miembros y de la divina chispa que recibieran. Miraban en vano, sin ver; oían sin oír. Vagaban como fantasmas, sin poder ayudarse de lo creado. Desconocían el arte de excavar las piedras y trabajarlas, de cocer ladrillos con barro, con los troncos caídos del bosque tallar maderos, y con todas estas cosas construirse viviendas. Pululaban bajo el suelo, en cavernas donde jamás penetraba el sol, como inquietas hormigas. No conocían las señales seguras anunciadoras del invierno, de la primavera con sus flores, del verano con su riqueza de frutos. Cuanto hacían era sin plan ni concierto.
Y he aquí que en Prometeo se despertó el interés por sus criaturas. Les enseñó a observar la salida y la puesta de los astros, las inició en el arte de contar, en el de la escritura; les enseñó a reducir a los animales al yugo y a utilizarlos como compañeros de trabajo; acostumbró los corceles a la brida y al carro, inventó barcas y velas para navegar. Se preocupó igualmente de los demás aspectos de la vida de los humanos. Antes no sabían éstos emplear remedios en sus enfermedades, desconocían los ungüentos que mitigan el dolor y no practicaban para cada dolencia una dieta apropiada; por falta de medicinas, los pacientes sucumbían miserablemente. Por eso, Prometeo les enseñó a mezclar medicamentos con que combatir toda suerte de enfermedades. Les enseñó luego el arte de la predicción, revelándoles los significados de señales y sueños, del vuelo de las aves y de los aruspicios. Además, les hizo dirigir la mirada al interior de la tierra y descubrir así los minerales metálicos: el hierro, la plata y el oro. En una palabra, les inició en todos los regalos y las artes de la existencia.
No hacía mucho que reinaba en el Cielo, junto con sus hijos, Zeus, que había destronado a su padre Cronos y a la antigua raza de dioses de la que también descendía Prometeo.
Y he aquí que los nuevos dioses fijaron su atención en el linaje de hombres que acababa de nacer. Le exigieron les rindiera homenaje, a cambio de la protección que pensaban dispensarle. Se celebró en Mekone (Sición), Grecia, ura asamblea de mortales e inmortales, y en ella se estipularon los derechos y deberes de los hombres. Como abogado de sus humanas criaturas se presentó en la asamblea Prometeo, con objeto de velar para que los dioses no impusiesen excesivas cargas a los mortales en pago de la protección otorgada. Pero su listeza incitó al hijo de los Titanes a engañar a los dioses. En nombre de sus criaturas sacrificó un gran toro, del cual los Olímpicos debían escoger la parte que desearan. Una vez despedazado, había hecho dos montones con el cuerpo del animal propiciatorio: de un lado puso la carne y las entrañas, con abundante grasa, atado todo ello en la piel del animal, y puso el estómago encima; del otro lado colocó los huesos mondos, envueltos hábilmente en el sebo de la víctima. Y este montón era el más voluminoso. Pero Zeus, el padre de los dioses, el omnisciente, vio el engaño y dijo: «Hijo de Japeto, rey ilustre, buen amigo, ¡qué desiguales has hecho las partes!». Creyó entonces Prometeo haberle engañado y, sonriendo para sus adentros, dijo: «Ilustre Zeus, el más grande de los dioses eternos, escoge la parte que el corazón en tu pecho te aconseje». Zeus sintió la indignación en su alma, pero cogió adrede con ambas manos el blanco sebo y, habiéndolo apretado y viendo los pelados huesos, simuló que hasta aquel momento no se daba cuenta de la superchería e, irritado, exclamó: «¡Bien veo, amigo Japetónida, que no has olvidado todavía el arte del fraude!»
Resolvió Zeus vengarse de Prometeo por su engaño, y negó a los mortales el último don que necesitaban para alcanzar la plena civilización: el fuego. Más, también aquí supo componérselas el astuto hijo de Japeto. Cogiendo el largo tallo del jugoso hinojo gigante, se acercó con él al carro del Sol que pasaba y prendió fuego a la planta. Provisto de aquella antorcha bajó a la Tierra y pronto la primera hoguera flameó hacia el Cielo. Fue el Tonante quien más se sintió dolido en el fondo del alma, cuando divisó a lo lejos el resplandor del fuego elevándose de entre los hombres. Inmediatamente, y para reemplazar el uso del fuego, que no podía ya arrebatar a los mortales, ideó para ellos un nuevo mal: Hefesto, dios del fuego, famoso por sus habilidades, formaría la estatua de una hermosa doncella. La propia Atenea que, celosa de Prometeo, se había trocado en su enemiga, echó sobre la imagen una vestidura blanca y reluciente, le aplicó sobre el rostro un velo que la virgen mantenía separado con las manos, la coronó de frescas flores y la ciñó el talle con un cinturón de oro, artística obra que Hefesto ofrendara también a su padre, adornada maravillosamente con policromas figuras de animales. Hermes, el mensajero de los dioses, otorgaría el habla a la bella imagen, y Afrodita le daría todo su encanto amoroso. De este modo Zeus, bajo la apariencia de un bien, había creado un engañoso mal, al que llamó Pandora, es decir, la omnidotada; pues cada uno de los Inmortales había conferido a la doncella algún nefasto obsequio para los hombres. Condujo entonces a la virgen a la Tierra, donde los mortales vagaban mezclados con los dioses, y unos y otros se pasmaron ante la figura incomparable. Pero ella se dirigió hacia Epimeteo, el ingenio hermano de Prometeo (1), llevándole el regalo de Zeus. En vano aquél había advertido a su hermano que nunca aceptase un obsequio venido del olímpico Zeus, para no ocasionar con ello un daño a los hombres; debía rechazarlo inmediatamente. Epimeteo se olvido de aquellas palabras, acogió gozoso a la hermosa doncella y no se dio cuenta del mal hasta que ya lo tuvo. Pues hasta entonces las familias de los hombres, aconsejadas por su hermano, habían vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo gravoso, exentos de la torturante enfermedad. Pero la mujer llevaba en las manos su regalo, una gran caja provista de una tapadera. Apenas llegada junto a Epimeteo abrió la tapa y en seguida volaron del recipiente innumerables males que se desparramaron por la Tierra con la velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja hahia un único bien: la esperanza; pero, siguiendo el consejo del padre de los dioses, Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquélla pudiera echar a volar, encerrándola para siempre en el arca. Entretanto, la desgracia llenaba, bajo todas las formas, tierra, mar y aire. Las enfermedades se deslizaban día y noche por entre los humanos, solapadas y silenciosas, pues Zeus no les había dado la voz. Un tropel de fiebres sitiaba la Tierra, y la muerte, antes remisa en sorprender a los hombres, precipitó su paso.
Después, Zeus dirigió su venganza contra Prometeo. Entregó al culpable a Hefesto y sus criados, Cratos y Bia (la coerción y la violencia), quienes hubieron de arrastrarle a las soledades de Escitia, y allí, sobre un espantoso precipicio, encadenarle con cadenas indestructibles al muro de roca del Cáucaso. Hefesto cumplió con desgano el mandato de su padre, pues amaba en el hijo de los Titanes al consanguíneo descendiente de su abuelo Urano, a un vastago de los dioses de tan alta alcurnia como Zeus. Con palabras llenas de piedad y bajo los improperios de sus brutales servidores, mandó a estos a que efectuaran el cruel trabajo.
Y así hubo de permanecer Prometeo suspendido de la desolada peña, de pie, insomne, sin nunca poder doblar la cansada rodilla. «Exhalarás muchas inútiles quejas y suspiros —le díjo Hefesto—, pues la voluntad de Zeus es inexorable, y todos aquellos que llevan poco tiempo disfrutando de un poder usurpado son duros de corazón (2)». En realidad, el tormento del cautivo debía durar eternamente, o por lo menos treinta mil años. Aunque suspirando y quejándose a voces, aunque llamando, como testigos de su dolor, a los vientos y a los ríos, a las fuentes y a las olas del mar, a la madre Tierra y a los astros del Zodíaco que todo lo ven, su. ánimo no se doblegó. «Debe soportar la decisión del Destino —dijo— todo aquel que sabe comprender la fuerza invencible ce la necesidad». Tampoco se dejó mover por las amenazas de Zeus a descifrar la oscura profecía de que un nuevo lazo matrimonial (3) depararía al soberano de los dioses la perdición y la caída. Zeus cumplió su palabra: envió al prisionero un águila que, huésped diario, se nutría de su hígado, el cual, consumido, se regeneraba constantemente. Aquel tormento no habría de cesar hasta que se presentase un redentor que, aceptando voluntariamente la muerte, se aviniese en cierto modo a reemplazarle.
Finalmente llegó para el infeliz el día de la liberación. Después de haber permanecido por espacio de siglos suspendido de la roca y sufriendo torturas espantosas, acertó a pasar Hércules camino de las Hespérides y en busca de sus manzanas. Al ver colgando en el Cáucaso al nieto de los dioses y con la esperanza de poder aprovecharse de su buen consejo, se apiadó de su destino al ver cómo el águila, posada sobre las rodillas de Prometeo, devoraba el hígado del infeliz. Dejando entonces la maza y la piel de león, tendió su arco y disparó la flecha, ahuyentando al ave cruel de la entraña del atormentado. Acto seguido desató sus ligaduras y se alejó con el redimido. No obstante, para que se cumpliese la condición del rey de los dioses, puso en su lugar al centauro Quirón, quien se declaró presto a morir en aquel sitio, pues que antes era inmortal (3). Mas para que no quedase incumplida la sentencia de Zeus, que condenaba a Prometeo a permanecer desterrado en la roca durante un tiempo mucho más prolongado, tuvo éste que llevar en adelante un anillo de hierro en pie que, se encontraba una piedrecita arrancada de las peñas del Cáucaso. De este modo, Zeus pudo jactarse de continuar teniendo a su enemigo cautivo a la montaña.
VOCABULARIO:
1. Prometeo significa «el previsor»; Epimeteo, «que reflexiona después del hecho».
2. Zeus había derrocado a Cronos (Saturno) y con él a la antigua dinastía de dioses, apoderándose por la fuerza del Olimpo. Japeto y Cronos eran hermaros; Prometeo y Zeus hijos de hermanos.
3. Con Tetis. (Pues a ésta se le había vaticinado que tendría un hijo que sería más fuerte que su propio padre. Por eso más tarde Zeus la casó con el héroe mortal Peleo, de quien tuvo Aquiles.)
4. Ver Hércules: «Trabajos cuarto al sexto».
ACTIVIDAD:
Responder oralmente:
1) Comenten: ¿cómo creó Prometeo a los hombres, por qué de esa forma? ¿Por qué les parece que Zeus quiere castigar a Prometeo?
2) ¿Cómo reacciona Prometeo ante cada castigo de Zeus: lo acepta pacientemente o se rebela? Lean las partes del texto en las que se adviertan esa actitud de Prometeo.
Comprensión:
3) Copien en sus carpetas las acciones del mito según el orden en que aparecen en la narración:
Zesus crea a Pandora.
Prometeo engaña a los dioses para dar a los mortales la mejor parte del todo sacrificado.
Prometeo roba el fuego a los dioses.
Zeus les quita el fuego a los hombres.
Hércules rescata a Prometeo.
Prometeo es encadenado en lo alto de una montaña.
Epimeteo se casa con Pandora.
Pandora destapa la caja con los males.
4) ¿Cómo es Zeus con los mortales? Subrayen la opción correcta:
5) ¿Por qué Prometeo protege a los mortales? Marquen lo que corresponda:
---Porque es un mortal.
---Porque creó a los mortales.
---Porque quiere molestar a los dioses.
---Porque quiere vengarse de los dioses.
Para opinar:
6) Lean esta frase: "Desde entonces, no se sabe si la Esperanza es un mal más o es el único bien que les quedó a los mortales". ¿Creen que la esperanza puede resultar un inconveniente? Busquen ejemplos de la vida cotidiana para justificar su respuesta.
¿Qué ejemplos podrían mencionar en los que, por el contrario, tener esperanza es conveniente?